¿Has oído hablar del programa de televisión Adolescencia?
Ha sido un gran éxito aquí en el Reino Unido. No solo porque se filma en una sola toma... sí, una sola toma desde el principio hasta el final del episodio... sino sobre todo porque es un drama genial con una trama cautivadora y ligeramente impactante.
No es lo que suelo ver —prefiero Los Soprano cualquier día—, pero me enganchó. Si no conoces la serie, es un drama de tres partes que comienza con un chico de 13 años arrestado por la policía armada bajo sospecha de asesinato. Ha sido tendencia en redes sociales y ha generado debate sobre el tema candente de los adolescentes, las redes sociales y los delitos con arma blanca (¡todos temas importantes aquí en el Reino Unido!)
Pero lo que realmente me impactó no fue solo la trama (aunque es atrapante), sino la completa incomprensión de los adultos. Los adolescentes mantenían conversaciones enteras usando solo emojis: crípticas cadenas de porciones de pizza, destellos y cabras, y los padres no tenían ni la menor idea de lo que estaba pasando. Estaban completamente a oscuras. ¿Y en el contexto de la serie? Esa falta de comprensión tuvo graves consecuencias.
Me hizo pensar en lo peligrosa que puede ser esa brecha de comunicación, no solo en las familias, sino también en los negocios. Especialmente en el transporte de mercancías. Porque en nuestro mundo, no se trata solo del idioma. Se trata de la cultura. Se trata de conocer las reglas tácitas, lo que se debe y no se debe hacer, las costumbres (literales y no) que pueden determinar el éxito o el fracaso de un envío. Un documento que está bien en Birmingham puede ser desconcertante en Bangkok. Lo que es cortés en Polonia puede ser casi ofensivo en Perú.
Por eso, en Millennium Cargo, vamos más allá de la simple traducción de un sitio web. Trabajamos con personas que comprenden las culturas con las que interactúan. Que conocen los matices. Que han aprendido de la experiencia y conocen las costumbres, culturas y procedimientos de los países a los que envía. Nuestro sitio web está en varios idiomas, claro, pero el verdadero poder reside en nuestra forma de operar: con inteligencia cultural. Y eso es lo que garantiza el flujo fluido de sus mercancías, adondequiera que se dirijan. Porque el transporte de mercancías no se trata solo de camiones y barcos. Se trata de personas, lugares y de saber leer entre líneas, ¡incluso si esas líneas están hechas de emojis!