Durante la última semana han sucedido algunas cosas locas.
Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos, reintegró a militares que habían sido destituidos y liberó a gente de prisión… mientras Biden intentó otorgar indultos por cosas por las que la gente aún no ha sido condenada… Ciertamente vivimos en tiempos interesantes.
Pero esa no es la gran noticia de la que todos hablan... algo más se llevó la atención. La gran prohibición de TikTok. El domingo pasado, entraron en vigor leyes que obligaron a TikTok a cerrar en todo Estados Unidos. Los influencers entraron en pánico y se apresuraron a trasladar a sus seguidores a otras plataformas. Quienes habían construido imperios (marcas, ingresos, negocios enteros) gracias a las tendencias de baile y los momentos virales se encontraron con que todo se tambaleaba de la noche a la mañana. Un día, estaban en la cima de sus millones de seguidores. ¿Al siguiente? Se quedaban mirando una pantalla en blanco y preguntándose: "¿Y ahora qué?".
No me malinterpreten, no soy fan de TikTok. Las redes sociales no son lo mío. Pero toda esta situación me hizo pensar en algo con lo que todos nos identificamos en los negocios: el control. Lo cierto es que, en los negocios, como en la vida, siempre habrá cosas que no podamos controlar. Los gobiernos pueden prohibir aplicaciones. Los clientes pueden cambiar sus hábitos de compra. Las economías pueden tambalearse. Por eso necesitamos construir negocios que no dependan de un único punto de fallo. Negocios que puedan capear el temporal, esquivar lo inesperado y seguir adelante cuando nos desplomen.
Aquí en el transporte de mercancías, lo sabemos muy bien. Los puertos cierran. Las huelgas ocurren. Un huracán repentino puede causar caos en las rutas marítimas. Pero después de más de 35 años, he aprendido esto: el éxito se logra planificando, adaptándose y nunca apostando todo a una sola carta.
Para los influencers que quedaron impactados por el drama de TikTok, les espera un camino difícil. ¿Y quién sabe? Quizás el plan de Trump llegue de golpe y los salve. Pero yo no contaría con ello. ¿Y yo? Me quedaré con construir Millennium Cargo sobre una base sólida, no en tendencias pasajeras.
¿Y tú? ¿Cuál es tu "TikTok"? ¿Ese punto de tu negocio que no podías permitirte perder? Responde y cuéntamelo... Es una pregunta difícil, pero importante. Porque en los negocios, los más fuertes no son los que evitan las sorpresas, sino los que las superan.