Todos hemos tenido ese momento de valentía en el que creemos que podemos hacer cualquier cosa.
Desde el momento en que eres un niño y decides que definitivamente puedes saltar desde un trampolín muy alto, hasta el momento más reciente en el que quizás hayas tomado demasiadas cervezas y pensaste que definitivamente todavía serías capaz de hacer una voltereta frontal (aunque no hubieras hecho una en 20 años).
A veces, la bravuconería infundada puede ser útil, sobre todo en los negocios. Puede ayudarte a dar el salto, impulsar tu negocio o tomar esa decisión atemorizante que puede cambiar el rumbo de tu futuro. Pero a veces, también puede llevarte a situaciones bastante embarazosas.
Probablemente hayas oído hablar de la bailarina olímpica de breakdance, Raygun. Se volvió viral la semana pasada tras su desconcertante actuación de breakdance, que le valió un total de cero puntos. Si no la has visto, te recomiendo que la veas. Te hará reír mucho, como mínimo.
Esta actuación, bastante extraña, da la impresión de que una mañana, sin experiencia en breakdance, se despertó y pensó: "¿Breakdance en los Juegos Olímpicos? Yo podría...". Desde saltar como un canguro hasta revolcarse en el suelo como un pez, su actuación te deja un poco desconcertado y te hace preguntarte cómo demonios entró en los Juegos Olímpicos
No soy de los que se burlan de la gente. Admiro enormemente a cualquiera que se atreva a alcanzar su objetivo. Y de eso se trata este correo electrónico: de ser valiente y arriesgarse. Raygun podría haber pensado: "Mmm, me encantaría ir a los Juegos Olímpicos, pero no tengo suficiente experiencia. No soy lo suficientemente buena. Fallaré y será vergonzoso, así que me quedaré en casa". Pero no lo hizo. Lo intentó. Claro, falló el objetivo. No anotó ningún punto y quedó última. Pero también se hizo increíblemente famosa en internet, al menos por un tiempo. Sin duda, la inundarán con solicitudes de periodistas, ofertas de entrevistas pagadas y apariciones en medios, oportunidades de patrocinio... Por no hablar de las regalías de cualquier vídeo viral.
Y ese es el punto crítico. Puede que no haya alcanzado su objetivo de una medalla olímpica, pero ha ganado de otras maneras. Se le presentaron oportunidades que nunca habrían sido posibles si no hubiera sido valiente y hubiera tomado esa arriesgada apuesta.
Así que aquí está tu tarea para esta semana... Ve a ver el video de Raygun y luego haz esa toma que has estado evitando por miedo a fallar. Nunca se sabe qué podría pasar..